Una boda en primavera

Descubre en este nuevo post, las claves para organizar una boda en primavera llena de flores, color y al aire libre. ¡Así es como me la imagino yo!

Me casé en octubre porque me prometí en julio y la paciencia nunca ha sido mi fuerte. Pero podría haber celebrado una boda en primavera. Perfectamente. Esa época del año en la que apreciamos más que nunca el sol, los colores, los olores y el aire libre tras una -aparentemente- eterna hibernación.

Sí, de repente, tras infinitas décadas de éxito, la primavera se ha convertido en la época más exótica del año para casarse. Después de que el otoño y el invierno le hayan ganado terreno, se ha convertido en el momento más original para convocar y celebrar. Perfecto para escoger un estampado así, como este de Invitarte Invitaciones, para dar comienzo al festival.

La primavera, sí. El momento perfecto para volver al campo y organizar una boda de día y aprovechar cada rayo de luz antes de que el calor se vuelva axfisiante y haya que volver a recogerse. Mezclar colores, texturas y elementos, haciendo del escenario el mejor aliado de la decoración. Bien lo sabe María Salazar, que se desenvuelve en el campo como nadie.

Ay, el vestido. Atrás en diciembre quedaron las capas con capuchas, el terciopelo y la sobriedad que pide a gritos el invierno. Dejar que las flores te calen hasta el vestido, como este impresionante diseño de Beba’s Closet que hace gala de una de las últimas tendencias de esta y la próxima temporada: el relieve de las flores bordadas.

También las invitadas pueden lucirse con coloridos, estampados, pamelas y tocados de mil colores como bien nos recuerdan estas fotos de Couche Photo. Salir del armario, entendedme, con ganas de verano.

Y tras estar oculta, la piel también quiere respirar e inhalar esa primavera que está en todas partes. Apetece cuidarse e hidratarse la piel con un aroma especial, con notas de rosa y melocotón como las de la crema corporal For Her de Narciso Rodriguez. Haciendo gala, dejando estela, de la romántica, femenina y sensual tan instintiva de la primavera.

No podía escoger solo un ramo entre la infinidad de propuestas de Pando Floristas. Y me quedo con estos dos con los que, seas el tipo de novia que sea, acertarás seguro.

¿El lugar? Desde Palacio de Rubianes hasta Finca La Camarga, fincas en las que el verde se apodera del espacio y nos rescata del mundanal ruido de la cuidad. Verde que te quiero verde.

Muchos besos, Ana.

Fotos: Elena Bau (portada, 2, 3), Días de vino y rosas (4, 5 y 6), Couche Photo (7, 8 y 9), Ana Abril (10 y 11) y Pelayo Lacazette (12, 13, 14, 15 y 16), F2 Studio (17) y Esif Fotografía (22).