La boda de Carmen y Liam

Carmen y Liam tenían que verse en el Puente de Mont Blanc aquel verano de 2008. El destino les había organizado la cita.

Y como estaba previsto sin que ellos lo supieran, llegó la boda. Al más puro estilo inglés, Liam le había pedido matrimonio a Carmen con la rodilla en el suelo, un anillo de Cartier y el previo consentimiento de sus padres.

Rosa Taboada

Para Carmen, lo más especial de la organización de su boda fue, sin duda alguna, escoger su vestido de novia. Llevaba un tiempo siguiendo varios blogs de bodas esperando su momento, y cuando llegó tuvo bien claro lo que quería y dónde: Beba’s Closet, el taller de Belén Barbero. Porque todas sus novias le encantaban, porque eran sencillas y elegantes, con un cierto toque delicado como robado a otra época. Estaba claro.

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Tras un proceso de pruebas y consejos maravilloso en plena sintonía con Belén, surgió un boceto final. La forma, la calidad de los tejidos, los volantes de la espalda, los detalles de plumetti, el movimiento de la falda… Carmen tenía su vestido.

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No solo era un vestido de novia, un vestido que usas un día y al día siguiente todo lo que queda de él son las fotos. No, no era solo un vestido de novia. Era el regalo de boda de su abuela que no puedo acompañarla aquel día.

Susana de Suma Cruz se encargó de realizarle a Carmen una corona y unos apliques a juego en tonos dorados para poner en la cintura del vestido, una delicia.

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Sus zapatos, unos maravillosos Chanel rosa palo, resultaron comodísimos y todo un acierto, a pesar de sus 10cm de tacón.

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Sus únicas joyas fueron su anillo de pedida y unos preciosos pendientes en forma de estrella que habían pertenecido a su abuela.

Carmen y Liam se casaron en un sitio donde no habían estado nunca antes, el Pazo de Santa Cruz, en Bueu. Tanto la ceremonia como el aperitivo, la cena y el baile se celebraron allí. Fátima González, su wedding planner, se encargó con muy buen gusto de todo.

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Ambos lo tuvieron claro en cuanto lo visitaron. El pazo se encuentra en una ladera con unas vistas privilegiadas de la ría. Está cuidado y decorado con un mimo exquisito sin perder un ápice de las raíces de Carmen. Y ahora también de Liam.

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La ceremonia, oficiada tanto en español como en inglés, se celebró en los jardines del pazo. Poco más hacía falta, por lo que la decoración fue sencilla. Hubo un cuarteto de cuerda que amenizó no solo la ceremonia sino también el aperitivo.

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Las mesas y el sitting plan incluían un dibujo hecho a mano por Ciceronia, unos pájaros y una decoración preciosa que robaban el sueño.

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Pepe Solla, todo un referente de la cocina gallega con una estrella michelín que da fé de ello, puso la nota gastronómica del día. La cena se sirvió en el invernadero del pazo, con cierto toque vintage.

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Todas las fotos, las impresionantes fotos, son de Noire et Blanche. Pocas palabras sobre su calidad de fotografía hacen falta describirlas.

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Espero que os haya gustado ver esta boda tanto como a mí me ha gustado contárosla.

Un beso enorme para todos y en especial para los novios.

Rosa Taboada

Con cariño, Ana.

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